13 ene. 2017

JESÚS MARÍA 2017: LA DOMA INGRESA EN SU TRAMO MAS VIBRANTE



Varios ex campeones vuelven a estar cerca de la punta y hay nuevos aspirantes a la gloria. Cómo se desarrolla el campeonato de jineteada en el festival jesusmariense.

Hay jinetes que ganan todo, todo el año, pero llegan a Jesús María y muchas veces no se les da el campeonato. O porque no les aguanta el físico –hay que asegurarse cuando menos ocho de 10 montas para asegurarse un lugar en la punta– o porque no les tocan buenos reservados, es decir, caballos que no se prestan al juego, no corcovean, no caracolean ni hacen abalanzos. 
Porque el puntaje que reciben los jinetes no depende solamente de su faena, sino de la combinación con el trabajo que le ofreció el animal y de la elegancia con que lo hizo. 
Una excelente monta otorgará entre 9 y 12 puntos –sobre un total de 25–; una mala monta, apenas 4 o 6. Y transcurridas seis noches, aunque una jornada se dividió en dos noches, faltaba exactamente la mitad como para poder jugarse por un resultado.
Más allá de eso, empiezan a verse algunos “prendidos” a la punta, jinetes que llevan varias tardes y noches haciendo buenos trabajos. En la más difícil, Crina limpia (8 segundos sobre el lomo del animal), Ricardo Pucheta que –fuera tricampeón en las ediciones 2012, 2013, y 2014– volvía a afianzarse en la punta con 41.99 puntos y en la noche del Chaqueño Palavecino se mandó una jineteada para sacarse el sombrero. Alcides Gómez, de La Pampa, estaba segundo a tres puntos de diferencia.
En Gurupa (12 segundos), la sorpresa la viene generando Emilio “Rafa” Prátula de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que llevaba 50 puntos, algo así como haberse sacado un 10 en cada una de las cinco noches, y con la posibilidad de tomar distancia si lograba un buen trabajo en la noche de Abel Pintos. 
El campeón defensor de la categoría, José Martí, lo secundaba a ocho puntos de distancia. En realidad, lo de sorpresa puede sonar a exageración porque los Prátula son una institución en Jesús María empezando por José Luis que fue bicampeón en Crina en 1992 y 1993 y siguiendo por Luis que fue campeón en Gurupa en 2015. 
Finalmente, en la más exigente de las categorías por la duración, Bastos con encimera lisa (14 segundos), otro excampeón como Alfredo Ramos punteaba con 38.66, aunque con un malón por detrás y con mucha dificultad para despegarse: desde la primera hasta la novena ubicación los separaban solamente dos puntos.
El nivel de las tropillas y de los reservados ha sido interesante hasta el momento, pero los sucesivos aguaceros que ha venido recibiendo el campo de jineteada lo ha puesto en una condición delicada y obligó a la organización a incorporar varias toneladas de arena para dejar el suelo firme. 
Los reservados, en algunos casos, parecieran presentir esa situación y ofrecen menos trabajo que el que habitúan.
El que concluyó en la noche del martes fue el campeonato paralelo femenino “La Criolla Argentina” que se disputó a lo largo de tres noches y que mostró una mejoría respecto del debut de hace dos ediciones. 
Y ver a unas cuantas corajudas amazonas peleando una lucha desigual contra animales de 300 a 400 kilogramos fue bien recibido por el público que acompañó el inicio de esta semana. La de Santa Fe, Noelia Ponce, le sacó 7 puntos al reservado El Federal de Fabre y eso le alcanzó para consagrarse bicampeona. Su hermana, Ana Isabel, fue subcampeona.

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